Videos difundidos en redes sociales han mostrado a ardillas manipulando cigarrillos electrónicos desechables en espacios urbanos, un hecho que se ha viralizado y generado preocupación entre especialistas en fauna. Las imágenes, captadas principalmente en parques de Europa, evidencian a los animales mordiendo o interactuando con estos dispositivos.
Este comportamiento no responde a un consumo intencional, sino a que los aromas dulces o frutales de los vapeadores son confundidos con alimento por los animales, que dependen en gran medida del olfato para localizar comida.
Sin embargo, el contacto con estos dispositivos representa riesgos para la salud de la fauna, ya que contienen sustancias como nicotina, microplásticos y compuestos químicos que pueden resultar tóxicos. También se han documentado afectaciones en otras especies, incluyendo aves y mascotas, derivadas de la exposición a estos residuos.
El fenómeno refleja un problema creciente relacionado con la acumulación de basura tecnológica en entornos naturales y urbanos, por lo que hicieron un llamado a mejorar la disposición y reciclaje de estos productos para evitar daños a los ecosistemas.