Un juez de control vinculó a proceso a Liliana “N”, señalada como presunta responsable del maltrato que provocó la muerte de Rocky, un perro de 14 años de raza Gran Pirineo que fue arrastrado y atropellado con una camioneta en Saltillo, Coahuila. La imputada permanecerá en prisión preventiva justificada mientras continúan las investigaciones.
Durante la audiencia inicial, la autoridad judicial determinó que existen elementos suficientes para iniciar un proceso penal por el delito de crueldad y maltrato animal. Como medida cautelar, Liliana “N” permanecerá internada en el Centro Penitenciario Femenil de Saltillo por un periodo inicial de tres meses, plazo fijado para el cierre de la investigación complementaria.
El caso generó indignación a nivel nacional luego de que un video difundido en redes sociales mostrara al animal atado a una camioneta en movimiento. Rocky sufrió lesiones graves y permaneció hospitalizado en estado crítico, pero finalmente murió a consecuencia de un trauma medular derivado de las agresiones.
Con el fallecimiento del perro, la situación jurídica de la imputada podría agravarse. De acuerdo con la Fiscalía de Coahuila, la legislación estatal contempla penas de hasta cuatro años de prisión por maltrato animal; sin embargo, cuando las lesiones ocasionan la muerte del animal, la sanción puede aumentar hasta ocho años de cárcel.
En el mismo caso fue detenido Jorge “N”, esposo de la acusada, por presunta obstrucción de la justicia y amenazas contra autoridades durante las diligencias, aunque posteriormente recuperó su libertad. La Fiscalía informó que las investigaciones continúan para esclarecer plenamente los hechos que derivaron en la muerte de Rocky.