La tranquilidad de la mañana de este jueves en la colonia Juárez se vio interrumpida por un intenso enfrentamiento armado en la calle de Río Ebro, ubicada en la alcaldía Cuauhtémoc. Lo que inició como una diligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) enfocada en combatir el delito de extorsión, derivó en una lluvia de balas cuando civiles armados recibieron a los efectivos policiales con disparos. El incidente transformó rápidamente una de las zonas comerciales y de oficinas más activas de la capital en un escenario de caos, obligando a transeúntes y trabajadores a buscar refugio inmediato ante el estruendo de las detonaciones.
El despliegue policial tras la agresión fue masivo y generó una fuerte impresión entre los testigos. Elementos de la SSC, apoyados por unidades tácticas y portando armas largas, acordonaron el perímetro para neutralizar la amenaza y capturar a los responsables. Videos captados por ciudadanos muestran la magnitud de la cacería policial que se desató en los alrededores de Río Ebro, donde las patrullas cerraron el paso vehicular mientras los oficiales tomaban posiciones estratégicas para repeler el ataque y evitar la fuga de los sospechosos.
Como saldo preliminar de la refriega, las autoridades confirmaron la detención de seis sujetos, quienes fueron puestos a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica. Lamentablemente, un elemento de la SSC resultó herido durante el cumplimiento de su deber; sin embargo, tras ser trasladado a un hospital cercano, los reportes médicos indican que se encuentra fuera de peligro. A pesar de las detenciones, la tensión en la zona se mantuvo durante gran parte de la mañana debido a las labores de peritaje y la recolección de casquillos que quedaron esparcidos por la vialidad.
Este violento episodio subraya la compleja situación de seguridad que atraviesa la alcaldía Cuauhtémoc, un punto neurálgico que combina el dinamismo turístico con la operación de grupos delictivos. Aunque la SSC no ha revelado a qué célula criminal pertenecen los agresores, el operativo refuerza la intención de las autoridades capitalinas de atacar de frente el cobro de piso y la extorsión. Por ahora, los habitantes de la colonia Juárez intentan retomar su rutina, aunque el eco de la balacera permanece como un crudo recordatorio de la delincuencia que no distingue zonas ni horarios en la Ciudad de México.