Las aerolíneas Viva y Volaris dieron a conocer un acuerdo para integrarse en un nuevo Grupo Mexicano de Aerolíneas, una operación que podría redefinir el rumbo de la industria aérea nacional y consolidar el modelo de vuelos de bajo costo en el país.
La transacción fue planteada como una fusión entre iguales, en la que los accionistas de ambas compañías unirán sus sociedades controladoras. Como resultado, cada grupo mantendrá una participación del 50% en el nuevo conglomerado, bajo un esquema de capital completamente diluido.
En la estructura acordada, los accionistas de Viva recibirán acciones de nueva emisión de la empresa controladora de Volaris, mientras que los inversionistas de esta última conservarán sus participaciones actuales. La compañía resultante continuará cotizando de manera pública tanto en la Bolsa Mexicana de Valores como en la Bolsa de Nueva York, manteniendo presencia en ambos mercados financieros.
La decisión fue avalada de forma unánime por los Consejos de Administración de las dos aerolíneas, aunque todavía deberá superar los procesos regulatorios correspondientes y contar con la aprobación final de los accionistas. De cumplirse los plazos previstos, el cierre de la operación se concretaría en algún momento de 2026.
Uno de los puntos clave del acuerdo es que Viva y Volaris seguirán operando como marcas independientes. Ambas conservarán sus certificados de operación, sus rutas actuales y sus esquemas comerciales, con el objetivo de no reducir la oferta ni las alternativas para los pasajeros.
El principal cambio estará en la dimensión operativa. Al integrarse bajo un mismo grupo corporativo, las aerolíneas podrán compartir eficiencias, reducir costos, ampliar su red de destinos y fortalecer el modelo de vuelos punto a punto, que ha sido uno de los motores del crecimiento del segmento de ultra bajo costo en México.
La alianza abre un nuevo capítulo para la aviación comercial del país, en un contexto de alta competencia y creciente demanda de conectividad aérea a precios accesibles.