Los principales índices bursátiles de Nueva York ampliaron pérdidas después de que el presidente Donald Trump anunciara su intención de imponer aranceles de 15 % a las importaciones provenientes de todos los países, una propuesta que reactivó temores sobre el comercio internacional y el impacto en los costos corporativos.
Al cierre de la jornada, el Dow Jones Industrial Average retrocedió más de un punto porcentual, el S&P 500 registró una caída similar y el Nasdaq Composite encabezó las pérdidas con un descenso más marcado, presionado por empresas tecnológicas y compañías con alta dependencia de cadenas de suministro globales.
La posibilidad de un arancel uniforme generó presión inmediata en sectores como tecnología, manufactura y consumo discrecional, donde el encarecimiento de insumos importados podría afectar márgenes operativos y trasladarse a precios finales.
La propuesta revive el enfoque comercial aplicado durante el primer gobierno de Trump, cuando la imposición de gravámenes a productos extranjeros provocó episodios de volatilidad bursátil y tensiones con socios comerciales clave, además de ajustes en cadenas logísticas internacionales.
Para México, el anuncio tiene implicaciones directas. La economía nacional mantiene una integración profunda con Estados Unidos a través de exportaciones manufactureras, en especial en los sectores automotriz, electrónico y de autopartes. Un arancel global podría encarecer procesos productivos, modificar flujos comerciales y presionar a empresas instaladas en territorio mexicano que dependen del acceso preferencial al mercado estadounidense.
La caída de los mercados se dio además en un entorno marcado por la expectativa de nuevos datos de inflación y decisiones de política monetaria, factores que amplificaron la cautela de los inversionistas frente a un posible cambio en el equilibrio del comercio mundial.