Un juez federal determinó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no puede cambiar el nombre del Centro Kennedy de Washington, uno de los principales recintos de artes escénicas del país, y ordenó retirar cualquier referencia a su apellido en un plazo de dos semanas.
El juez Casey Cooper resolvió que la ley que dio origen al inmueble establece de manera explícita que el recinto debe llevar el nombre del presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963, y que cualquier modificación requiere aprobación del Congreso.
El fallo señala que el cambio de nombre impulsado por la actual administración no puede realizarse de forma unilateral, al tratarse de una decisión que excede las facultades del Ejecutivo. También se determinó que el Congreso es la única instancia facultada para autorizar una modificación de esa naturaleza.
La resolución incluye además la suspensión de medidas administrativas relacionadas con el cierre temporal del edificio, el cual había sido planteado para realizar obras de remodelación a partir del 4 de julio.
El Centro Kennedy ha enfrentado tensiones internas desde el regreso de Trump a la presidencia en 2025, tras cambios en su dirección y la salida de varios artistas que cancelaron presentaciones en protesta por la nueva administración del recinto.
En los últimos meses, la institución también registró cancelaciones de eventos y cuestionamientos de la comunidad artística, en medio de decisiones sobre su reestructuración y control administrativo.