El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al Alimi, anunció este domingo el inicio de operaciones militares para recuperar los territorios que permanecen bajo control de los rebeldes hutíes y restablecer la autoridad del gobierno reconocido internacionalmente.
En un mensaje televisado, Al Alimi afirmó que la decisión se tomó después de que, según su gobierno, se agotaran las oportunidades para alcanzar una desescalada del conflicto. Ordenó a las fuerzas armadas, cuerpos de seguridad y demás formaciones militares comenzar las operaciones conforme a los planes previamente aprobados.
El anuncio representa el paso de los preparativos militares a una ofensiva abierta para recuperar las zonas controladas por los hutíes, quienes mantienen bajo su dominio amplias regiones del norte y oeste de Yemen, incluida la capital, Saná.
La ofensiva ocurre después de que los rebeldes lanzaran en septiembre una campaña militar que les permitió avanzar sobre varias provincias y hacerse con amplias zonas de la costa meridional, incluida el área cercana al estratégico estrecho de Bab el Mandeb, una vía marítima clave para el comercio internacional.
Al Alimi aseguró que la operación no está dirigida contra la población civil ni contra determinadas tribus o comunidades, sino contra las fuerzas hutíes y las estructuras militares que permanecen fuera de la autoridad del Estado.
El mandatario también pidió a los habitantes de las zonas bajo control rebelde mantenerse alejados de instalaciones militares, concentraciones de tropas y líneas de suministro, además de reiterar una oferta de amnistía para quienes abandonen las armas y dejen de combatir junto a los hutíes.
El anuncio se produce mientras los enfrentamientos se han intensificado en distintos puntos del país, particularmente en Taiz y en zonas próximas al estrecho de Bab el Mandeb.
Los hutíes, por su parte, amenazaron con mantener los ataques contra bases militares e instalaciones petroleras de Arabia Saudí, país que respalda militarmente al gobierno yemení. Su portavoz militar, Yahya Sarea, afirmó que el grupo lanzó misiles y drones contra instalaciones de la petrolera Aramco, aunque estas afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente.